L’EAU LUMIÈRE DE J’ADORE

L’EAU LUMIÈRE DE J’ADORE

María es buena. Dulce, pero jamás empalagosa. Guapa, que no despampanante. Delicada. Con la palabra justa. Con carácter. Con genio, pero sin dureza. Es generosa. Es divertida. Tiene unos grandes ojos azules que siempre sonríen. María es bonita. Maria es discreta, siempre es discreta, y por eso siempre me ha resultado curioso que María utilice J’Adore. Le gusta y la utiliza desde hace muchos años. Cada frasco que cae en mis manos es una sorpresa para ser enviada. No se cuántos años hace que utiliza J’adore. También utilizó Amarige de Givenchy. J’adore, como Amarige, son fragancias que van más allá de sus campañas sensuales y es que en realidad esconden caldos para mujeres con carácter pero muy delicadas.

¿Qué tiene j’adore para tener fans incondicionales que gustan de todas las versiones de una fragancia? J’adore es una fragancia floral que aunque no te atrevas a utilizar te hace viajar de una estación a otra con una sola pulverización. Al igual que en Miss Dior sus flores van apareciendo a medida que los acordes suenan y reposan.

Este mes nos llega una nuevo j’adore, el j’adore eau de toilette eau lumière y una vez más descubrimos que Françoise Demachy ha sabido encontrar un acorde nuevo para darle otro aire y hacer un caldo más fresco para esta época del año. El Neroli de Vallauris es la flor elegida. Más sanguínea y fresca pero sin perder su raíz puramente floral. Magnolia, Rosa Damascena, Nerolí de Vallauris y Sándalo de Sri Lanka dan forma a la nueva J’Adore Eau de Toilette Eau Lumière. Una fragancia para adictas a j’adore que en verano necesitaban una versión más ligera, pero no aguada. No era fácil pero lo han conseguido.

Un detalle especial: La flor de Nerolí de Vallauris se recolecta en la Provenza y es escasa y valiosa. La casa Dior intenta que se siga produciendo animando a los productores jóvenes que trabajan esas tierras. Es un gesto que en Dior califican de “cargado de esperanza y de intención” y que vemos como una muestra más del savoir-faire de la alta costura que impregna toda la maison Dior y que, en este caso, no se conforma con un nerolí cualquiera.

¿Alguna adicta a j’adore en la sala?

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